Receta de salsa para pizza

Paso a paso de la salsa para pizza italiana

En cuanto a gustos sobre sabores de pizzas, bien sabemos que nada está escrito. De hecho, podemos decir que existen tantas salsas para pizza como personas en el mundo. Por esto, esta vez, te voy a contar cómo podés preparar una excelente salsa italiana para pizza.

Si bien podés notar que existen muchas similitudes de esta salsa con la salsa de tomate y con la salsa fileto lo que caracteriza a la salsa para pizza son los condimentos. Ahora te cuento un poco más…

Ingredientes para la salsa italiana para pizza

  • Aceite de oliva extra virgen – 4 cucharadas
  • Dientes de ajo picado – 4
  • Cebolla colorada – 1 (sino conseguís, podés usar una cebolla blanca)
  • Orégano seco – 1 cda
  • Albahaca – 1 cdita
  • Perejil seco – 1 cdita
  • Puré de tomate – 1/2 taza
  • Tomates triturados o licuados – 4 sin piel
  • Azúcar – 1 cda
  • Sal – a gusto
  • Pimienta – a gusto

Preparación para disfrutar de la tradicional

  • Colocar un sartén sobre fuego mediano y agregar el aceite de oliva. Si no llegás a conseguir extra virgen, podés usar otro aceite.
  • Agregar el ajo picado y remover para que el ajo empiece a desprender su aromático sabor, mientras se cocina.
  • Cortar la cebolla y agregarla dentro del sartén. Seguir mezclando para que la cebolla se cocine de forma pareja.
  • Una vez que la cebolla esté transparente y el ajo dorado es hora de agregar el orégano, la albahaca y el perejil seco.
  • En el paso siguiente vamos a agregar el puré de tomate y los tomates triturados.
  • Añadir el azúcar. Si la salsa te gusta un poco más dulce, no hay problema en agregarle otra cucharada, pero antes te aconsejo que después de la primera cucharada de azúcar, pruebes el sabor de la salsa para pizza. El azúcar tiene la función de cortar con la acidez del puré de tomate.
  • Por último agregamos la sal y la pimienta.

Puntos de observación de la salsa para pizza

  • Si como a mí no te gusta el sabor de la cebolla en esta salsa, podés triturarla antes de cocinarla. De hecho, también podés triturar el ajo.
  • Podés reemplazar la albahaca y el perejil seco por fresco. En este caso lavá, picá y agrégalo a la preparación.
  • Hay quienes agregan miel en lugar de azúcar. Es cuestión de que pruebes a ver si te gusta como queda…

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